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5 Errores a evitar en la formación en vídeo

Los vídeos formativos están al orden del día. Se trata de un tipo de formación que engancha y ha recibido una fuerte acogida. Pero ojo, ¡ha de estar bien hecha!

Es común que en la mayoría de la formación en vídeo que hay en internet se cometan errores que convierten una herramienta potencialmente útil en un desastroso vídeo aburrido que será ignorado por la audiencia. Pero, por suerte, muchos de estos errores son evitables.

Desde un mal montaje –incluso, en ocasiones, una grabación en mala calidad– hasta un temario mal planteado pueden destrozar la formación en vídeo. Se trata de comunicar, y de hacerlo atractivo. Veamos los errores más comunes.

«Incluso el tema más interesante puede parecer aburrido si no despiertas el interés del alumno.»

Los errores que debes evitar en tu formación en vídeo 

1. No adaptar tu mensaje

No te grabes y ya está. La formación en vídeo puede utilizar multitud de recursos audiovisuales que enganchen a tu audiencia y hagan más sencilla la obtención de conocimiento. Un vídeo formativo puede ser todo un espectáculo audiovisual, no te limites a hacer una clase magistral (esas no deberían hacerse ni presencialmente, en verdad).

Te sorprendería la cantidad de gente que cree que poniéndose delante de una cámara y haciendo un par de cortes en el vídeo resultante ya tiene un vídeo formativo perfecto.

2. Ser espeso

Una clase excesivamente teórica o densa puede echar para atrás al alumno y no servir para que aprenda nada. Piensa bien las ideas claves y condénsalas lo máximo posible. Si puedes explicarlo en dos palabras mejor que en tres. Y, por supuesto, usa ejemplos que puedas mostrar visualmente de forma llamativa.

3. No guionizar tu formación en vídeo

Parece algo evidente. De la misma forma que se ha de preparar cualquier clase, la formación en vídeo necesita estar bien guionizada, cuanto más precisamente mejor.

De esta forma, se evita caer en problemas como el previo, pero es que además permite dividir las clases en vídeos más cortos (que funcionan mejor), y al transmitir menos conceptos por vídeo puedes añadir más viguerías técnicas sin hacerlos eternos.

4. No conectar con el alumno

Para ayudarle a retener y, en definitiva, a aprender, es importante que le vincules contigo y con el contenido que le ofreces. Si has pensado bien la información a transmitir, esto último será más sencillo. Se trata de despertar curiosidad y pensamiento crítico mediante preguntas y ejemplos.

Por supuesto, hay temas más interesantes que otros que se van a beneficiar más de la vídeo formación, pero incluso el tema más interesante puede parecer aburrido si no despiertas el interés del alumno.

5. No contar nada nuevo

Esto es quizás lo más importante. Tienes que aportar valor. No se trata de ofrecer cursos online de cualquier cosa y lanzarte a hacer vídeos de temas que ya domina la población general (o de los que ya hay muy buenos cursos en la red).

Escoge bien tu tema y la plataforma donde quieres lanzarlo (analiza previamente a tu audiencia objetivo). Una vez hayas hecho esto, divídelos en distintos vídeos con buen guión. Y después, contrata a profesionales que transformen tu visión en un producto audiovisual de primera.

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