Navimedia

¿Qué buscan los clientes?

La comunicación con el cliente ha de priorizar que los clientes tengan claro qué puedes hacer o qué puede hacer tu producto por ellos. 

La comunicación con el cliente es clave en cualquier negocio. Tanto es así, que una buena comunicación de un producto mediocre puede darle el éxito que no se merece.

Por supuesto, si un producto es lo suficientemente bueno, tiene más sencillo el lograr imponerse; pero invertir recursos en una buena comunicación con el cliente, será lo que asegure el éxito e incluso lo magnifique. Generalmente, es tan importante una buena campaña como un buen desarrollo de producto.

¿Tus clientes quieren conocerte?

La respuesta corta es: sí. Pero es un sí con matices. El cliente se acerca a ti para que cubras una necesidad, de forma que su principal interés no es tu empresa si no lo que ofreces. Está claro que, según el tipo de negocio, muchos otros factores influyen en que te elija a ti sobre la competencia:

  • precio
  • UX
  • confianza
  • estilo de empresa
  • ética

No vamos a desarrollar las distintas influencias que tiene el cliente a la hora de decidir o no contratarte. Hoy nos vamos a centrar en entender qué quiere saber, para optimizar nuestra comunicación.

«Es tan importante una buena campaña como un buen desarrollo de producto.»

Optimiza tu comunicación con el cliente

Cada interacción, ya sea en el ámbito personal o en el profesional, suele venir acompañada de una intencionalidad. Ésta puede ser variada: entretenimiento, obtención de información, resolución de problemas…

Con el cliente no es distinto y esto nos da una oportunidad. Si entendemos lo que se pretende de nuestra comunicación con el cliente, podemos mejorarla. Así que vamos a dejar claros los tres pilares que no pueden faltar a la hora de tratar con él.

Prioridades en la comunicación con el cliente:

1.Los clientes quieren saber qué le ofreces.

Déjale claro qué puede conseguir de ti. Y dejar claro, es dejar claro. Precio, forma, matices, variedades y todo lo que necesite saber. Si tienes 3 versiones distintas de un mismo producto, tiene que entender fácilmente por qué se beneficiaría más de la versión A respecto a la versión B, etcétera. La pregunta que hay que responder es: ¿qué puede hacer tu producto por ellos? 

Por supuesto, no se trata de solo hablar de tu producto y de que cada interacción esté orientada solo a ventas, pero aquellas publicaciones, correos e incluso llamadas en las que hables de tu producto, tienen que ser eficientes en este punto.

2. Una buena comunicación con el cliente emociona

Las decisiones tienen mucho de emoción. Y comprar o no tu producto es una decisión. Cuida a tu cliente emocionalmente: entretenle, sorpréndele, emociónale.

Se trata de que asocie, poco a poco, tu marca y tu producto con sensaciones positivas, que conozca el ecosistema que circunda a lo que le ofreces.

Por muy bueno que sea tu producto y muy bien que se lo hayas explicado, si tu empresa le suscita emociones negativas o ninguna emoción, será más difícil que te consuma.

3. Conoce a tus clientes

Dejamos para el final, la más importante.

Cada mercado es distinto y tiene unos clientes principales diferentes, y estos son los que mandan. Si quieres optimizar tu relación con ellos, no queda otra que conocerles y preguntarles, para ir haciéndote a la idea de qué funciona y qué no.

Para esto hay varios métodos, algunos más directos y otros menos intensivos. Se trata de obtener información, analizarla y actuar en consecuencia.

Si conoces a tu cliente, priorizas hablarle de lo que le interesa y cuidas tu relación con él, el cliente te conocerá de la manera adecuada. Y entonces, te comprará.